Me sofocas. Hierve la sangre y se agita en burbujas llenas de irritabilidad que chocan con mi piel encrespada de frustración. Envuelvo mis dientes con mis labios apretándolos fuerte, como si fueran barreras que contengan la furia que quiere hacer erupción y atemorizar al último rincón de la faz de la tierra con mi iracunda ira. Exhalo.

¿Cómo es posible que con tanta insignificancia me hagas sentir tan acosado? Aborrezco tu capacidad de alimentar mi paranoia. Decido mantenerme intransigente pero es en vano.  Porque aún queriendo continuar con mi vida, sé que estás ahí, expectante. Te siento sobre mi piel solo para darme cuenta que es un espejismo de mi propia demencia acechada. Y tú ahí, impávida.

Me eludes, y aún así tu fastidiosa canción llega a mi oído. Solo un segundo. Es lo que basta para que se inflame mi fuego colérico y entonces doy manotazos desesperados en la oscuridad. Manotazos que llevan en la puntas de los dedos la esperanza yerma de recuperar mi cordura.

Mi actitud no es suficiente. Mis gestos no son suficientes. Mi literalidad no es suficiente. Me ignoras y te encierras en ti misma como obtusa que eres. Te estampas una y otra vez. Tu estupidez es vasta y no te das cuenta. Para alguien que tiene la capacidad de ver tanto, estás tan ciega.

Finalmente erupciono y mi cólera se desprende del pecho para salir expedida con un bramido exhalado de un tirón.

–Entiende, este no es tu sitio. ¿Qué clase de enferma eres que cuanto más la desprecian más se empeña? ¡Escoria! Tu identidad encierra la definición de estorbo. Tu presencia es un error de natura. Tu verbo es la putrefacción. Tu sustancia es la mismísima mierda. Nunca, nadie, jamás querrá tenerte cerca. Eres nada, ¿me oyes? Na-da.

Termino mi discurso agitado, exhausto, en el barranco de las lágrimas. Me quiebro como un niño pequeño al que todo le queda grande. Mis hombros convulsionan como la bandera blanca de la derrota.

—Pablo, puedes dejar de hablar con la puta mosca y levantarte para abrirle una puta ventana ¡por el amor de Dios! ¡Quiero dormir!